miércoles, 20 de mayo de 2015

Todo es positivo.

Me gustas.
Te gusto.
Te quiero.
Me quieres.
Te entiendo.
Me entiendes.

¿Donde esta el problema?

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Hay días en los que pienso que todo va a salir mal, y que no podré hacer nada para tener algo nuevo en mi vida que mejore.
Días en los que quiero que acaben, días en los que quiero innovar.

Más bien dicho, recalco lo anterior,
antes quería algo nuevo en mi vida que me hiciera levantarme con sonrisas,
con buenos ojos,
ver los días bonitos,
ver los paisajes preciosos,

Eso lo quería,
pero ya lo tengo.


Y las largas horas hablando,
y los infinitos segundos a tú lado,
y las duras despedidas,
y las esplendidas llegadas.
Y las sonrisas que me sacas,
y los abrazos que me das.
Y tus manos con mis manos,
y tu junto a mi lado.

Des de hace unos días, tengo un motivo mas para sonreír.
Puedo dejar atrás los pensamientos de rutina, de cuando acabará todo.

Puedo vivir el presente.
Puedo dejar de pensar en el futuro.
Puedo arreglar los errores del pasado.

A día de hoy puedo levantarme sonriendo,
puedo irme a dormir sonriendo,
puedo pasear por la calle sonriendo,
puedo estudiar sonriendo,
puedo hacer lo que quiera,
pero sonrío.

Carpe Diem,
solo,
Carpe
Diem.


Y vivir cada día sin fin,
y reír cada día sin más.

Y estar cada día contigo.

Y tenerte a mi lado.


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Si eres genial.




martes, 5 de mayo de 2015

Los que habitan debajo de tu cama.

¿Cuantas veces te habrán contado historias sobre monstruos?
El otro día vi una película donde se trataba a un personaje el cual solo quería ser querido "monstruo" a causa de sus actos.
Esto me ha dado mucho en que pensar. ¿Que es para ti un monstruo?
¿Una criatura de otro mundo?¿Una mala persona?¿Alguien cuyas acciones hieren a los demás?
Y cuantos no hemos hecho acciones que no hayan herido a los demás, decidme, cuantos.

A lo que yo nomino monstruo es a un ser cuyas acciones mal hechas las ha hecho por el puro placer de ver sufrir.
Y en verdad, no me parece nada mal.
Podría ser que me identificara con este tipo de monstruos según mi parecer.
En si, ser una persona controladora, traicionera, manipuladora y a veces mentirosa no trae muchos amigos.
A veces la gente no sabe el por qué una persona se ha convertido así.

En el fondo, el dolor te hace ser este tipo de monstruos.

El ser rechazado,
humillado,
pateado,
el haber sido marginado
eso, eso te hace ser
un maldito monstruo.


La próxima vez que tú mismo llames a alguien monstruo
mira debajo de tu cama.
Claro, seguramente no habrá nada,
por que el verdadero monstruo estará delante de tí,
en ese limpio cristal reflejante,
ese monstruo serás tú.
Y como tú,
yo,
y como yo,
todos.


Al fin y al cabo, todos acabamos siendo monstruos.
Lo curioso es que algunos lo niegan
mientras otros acceptan sus acciones,
como yo,
si,
yo accepto ser un monstruo,
pero no accepto ser el peor de todos.

Mirad,
asumid,
llorad,
entended,
caminad,
mirad,
y al fin,
comprended.

Sois monstruos, todos lo somos.

Monstruos.



sábado, 11 de abril de 2015

El olvido.

Estando ausente he tenido tiempo para pensar.
En muchas cosas, cosas varias, elementos sueltos, pensamientos abstractos.

¿Que me decís del olvido?
Ese argumento usado tantas veces y falsificado otras tantas.

¿Pero una persona sabe que esta falsificando ese argumento o sinceramente cree en el olvido?

Hablaré sobre mi experiencia propia.

Olvidar, para mi, es un argumento complexo con distintas respuestas.
Des de un principio, cuando una persona no nos importa y pasamos de ella, ya se denomina olvidar.
Pero en ese momento estas pensando en esa persona, sea por el hecho de que según tú la has olvidado, pero estas pensando en ella.

Eso no es olvidar.


Olvidar es no recordar.
Dejar atrás todo, hacer como si nada hubiese pasado.

Olvidar es eliminar.
Eliminar recuerdos y palabras para crear una inexistencia.

Olvidar no tiene ningún otro significado que el que su palabra indica.
Olvidar es olvidar.
No hay más.


Des de mi parecer, jamás he olvidado a nadie.
Por muy mala persona que haya sido,
por muy mal que se haya portado conmigo,
por muchos llantos que haya traído,
por muchas noches intentando buscar un sentido.
Yo jamás he olvidado a nadie.


No creo que el olvido pueda ser real.
Los recuerdos no se pueden borrar, siempre habrá una parte de alguien en tú interior.

Puedes querer tener esos recuerdos
o puede que no
pero eso no influirá en el hecho de que los tendrás
y que no se van a ir
jamás.



Me gustaría que alguien me contará que es olvidar para el.
Tener conocimiento de una idea abstracta para mi imposible de realizar.

En si, hay muchas veces que me gustaría creer que hay una posibilidad de que dicho olvido exista.
Cosas de las que me arrepiento que no quiero recordar.

Pero no importa.
Todo tiene su lado positivo.

Si para mi es imposible olvidar,
¿yo no podré ser olvidada por nadie no?

"Quien pisa fuerte deja huella" dicen.
Yo creo que he pisado lo suficiente mente fuerte.
Yo creo que no voy a caer en el olvido de nadie.
Yo creo que, por muy poco que sea, se me recuerda de vez en cuando.



¿Y tú,
crees que algún día caerás en el olvido
de alguien tan querido
que el dolor sea llama
y tu cuerpo acabe siendo fuego?

O tú,
que no crees en el olvido
¿crees que podrás ser recordado
por un humilde humano
y que todo tu empeño esforzado
no habrá sido en vano?

Dime,
tú,
pequeña persona,
¿crees que nadie abandona?

Dime,
tú,
pequeño lector que lees esto tan tranquilo,
¿tú crees en el olvido?

lunes, 23 de marzo de 2015

Rosa blanca.

El otro día me acorde de la rosa blanca, la pequeña rosa blanca en medio de un gran rosal rojo.
Era la única así y destacaba por la luminosidad de su color, de su esencia.

Esa rosa blanca es única. Tiene mucho por dentro, pero al ser diferente no quiere mostrar para no destacar aún más.
Esa pequeña y frágil rosa blanca se tortura por dentro por ser la única que destaca. 
Los demás son iguales, ¿por qué ella no?

Llegó el día en que la rosa blanca fue devorada por las rojas. No por ellas en presencia, sino por la idea de que todas eran iguales y ella no.
La pequeña rosa blanca fue marchitándose, viviendo encerrada en su propio mundo hasta que volvió a resurgir, pero siendo una rosa roja más.

Al ser una rosa roja nadie se fijaba en ella, era igual que todas, pero ella sabia en el fondo que era blanca, pura y brillantemente blanca.
La rosa fue actuando por si misma simular ser una rosa roja igual, pero no podía vivir así. Sabía muy bien que ella no era así.
Convertirse en blanca después de ser roja es más difícil.
Destacar es más difícil.

Pero lo esta intentando.
Poco a poco la rosa blanca convertida en roja esta volviendo a ser blanca.
Esta volviendo a destacar por qué sabe que destacar no es malo, al contrario, destacar es bueno, no seguir los estereotipos es bueno.

Rompe con las reglas, los modelos, todo tipo de conducta general. 
Se tú mismo.
Destaca con tu propia luz para conseguir lo más querido.


Esa rosa blanca soy yo.
Me teñí de rojo para no destacar y ser igual a los demás por miedo a criticas.
Pero ya no.
No más.
Quiero destacar, quiero que se hable de mi.

Quiero que se sepa quien soy.


Doy gracias por haber nacido rosa blanca,
doy gracias por ser quien soy,
doy gracias por rectificar a tiempo.
doy gracias a ser como soy.


Y vosotros también tenéis una pequeña rosa blanca en vuestro interior.
Sacarla,
destacad,
haced que la gente hable de vosotros.
Cread conocimiento al mundo de vuestra persona,
vivid lo que tenéis ahora por que no volverá.

Lucid vuestras rosas blancas,
no cometáis el error de esconderlas,
enseñad vuestras creaciones al mundo,

mostrar al mundo vuestro verdadero yo,
no cometáis los mismos errores de esta pequeña rosa blanca,
de esta pequeña y estúpida
rosa blanca.

domingo, 22 de marzo de 2015

Después del fuego, cenizas quedan.

Cuando una persona se va de tu vida es igual que cuando quemas un papel.
Puedes quemar lo que sea, eliminar todo elemento, pero después del fuego, cenizas quedan.
Las cenizas se las puede llevar el viento, pero, 
¿cuanto tarda el viento en llevarse todas y cada una de esas cenizas?

Cuando quemas una  cosa y se queda en nada más que cenizas, el viento puede pasarte una mala pasada y venir hacía a ti, y con eso, esas cenizas.


Una persona jamás se irá de tu vida. 
Jamás.
Siempre quedara hasta un pequeño y único recuerdo.

Esos recuerdos,
con toda sinceridad,
¿piensas que son buenos para ti?


Sencillamente hay dos respuestas, y únicamente puedes averiguarlas tú.
¿Cómo?
Con el tiempo.

El tiempo es la base de toda respuesta.

La paciencia es la base del tiempo.



Puedes creer que todo se puede romper, 
o que nadie estará contigo,
que todo a tu alrededor es malo,
o que nadie te quiere,
pero si no dejas pasar el tiempo no podrás resolver estas dudas.

Puede que no las hayas hecho tu estas preguntas,
puede que las dudas hayan venido por si solas,
pero no puedes hacerle nada a eso.
Simplemente puedes esperar, 
esperar y luchar,
luchar para tener una razón positiva para contestar a mi primera pregunta,
la pregunta de que si los recuerdos son buenos para ti.


El tiempo no esta determinado,
costará de encontrar una respuesta,
pero siempre vendrá,
tiene que venir,
por que sino,

¿cómo vamos a entenderlo todo?

por que sino,

¿cómo vamos a vivir sin respuestas?



Simplemente, no se puede vivir sin respuestas.


sábado, 21 de marzo de 2015

No te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes.

Y llegó. La noticia llegó.
Puedes creértela, o no, pero eso no sacará importancia a que se hará igualmente.

Es triste.

El hecho de que alguien tan cercano a ti se vaya tan lejos y que se vaya tan rápido, es triste.
Echar de menos a una persona, es triste.


Piensa, al fin y al cabo, todo se acaba.
Todo tiene un fin.
Incluso tú.


A veces, llorar, es la mejor solución.
Es la mejor solución de afrontar un problema que no se puede resolver o que la forma de hacerlo te duele.

Llorar,
a veces,
es bueno.


Pero a mi no me gusta llorar.

Pequeñas gotas húmedas que bajan de tus diminutos ojos, recorriendo la fina piel, pasando por las rojizas mejillas, paseándose por tus labios y acabando en tu redondeada barbilla.

A mi no me gusta llorar.


Pero las lágrimas caen solas.
Caen por que una ya no puede aguantar más.
Aguanta tanto que explota.
Y llora.

El llanto no es más que otra forma de hacer que los sentimientos salgan.
Des de pequeños nos hacen llorar.
El daño o la tristeza no se pueden reproducir de otra forma que no sea llorando.


Por eso pienso que llorar no es tan malo, aún que no me guste,
llorar no es tan malo.
Así muestras un poco tus sentimientos, que los demás te entiendan.
Cuando lloras, los demás ven que tú eres otro ser con sentimientos,
que a ti también te afectan las cosas.

Pero como he dicho, a mi no me gusta llorar.
No me gusta mostrar mis sentimientos a los demás.
Cuando haces eso les das un juguete nuevo,
un juguete con el que te pueden hacer daño.
Mucho daño.

Por eso soy así.
Yo no muestro mis sentimientos por este simple hecho,
para que no hagan daño.


Pero la cuestión es que no todo el mundo es tan malo.
Hay gente buena,
simpática
y que siempre puede estar dispuesta a ti.

Pero esa gente se puede ir,
y puede que no aprecies todo lo que es esa persona para ti
hasta que esta en las puertas de salida.
Puede que no puedas evitarlo,
por muchos motivos que des,
y que todo siempre acabe con un simple
"adiós".


Que todo acabe así por idiota,
por no saber valorar,
por ignorar,
por menospreciar,
por no abrir los ojos.


Puede que todo acabe así por no darte cuenta de lo que tienes a tu lado,
que eso es lo mejor,
y que sin esas personas no serias nadie.

Puede que todo acabe así
y que todo sentimiento este afectándote,
pero,
al fin y al cabo,
todo se acaba.


Uno mismo
no se da cuenta de lo que tiene,
de la gran mayoría de cosas buenas que tiene,
hasta que estas desaparecen,
sin más,
en una profunda espiral
que se lleva,
no solo uno,
sino muchos más
con ella.



Yo solo digo
que mires a tu alrededor
y des gracias por todos,
todos los que están a tu lado,

que un día desaparecerán

y no podrás hacer nada para evitarlo
y ese día pensaras en esta frase,
pensaras en que

no te das cuenta de lo que tienes
hasta que lo pierdes.





Te quiero.

"Te quiero.

Te lo he dicho con el viento,
Jugeteando como animalillo en la arena
O iracundo como órgano tempestuoso;

Te lo he dicho con el sol,
Que dora desnudos cuerpos juveniles
Y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,
Frentes melancólicas que sostienen el cielo,
Tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,
Leves criaturas transparentes
Que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,
Vida luminosa que vela un fondo de sombra;
Te lo he dicho con el miedo,
Te lo he dicho con alegría,
Con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:
Más allá de la vida,
Quiero decírtelo con la muerte;
Más allá del amor,
Quiero decírtelo con el olvido"


                                  - Luis Cernuda




Leo este poema y pienso la belleza propia de las palabras.
En como dos palabras pueden cambiarte la vida.

"Te quiero."

Si, sería bonito.
Sería bonito que algún día esas palabras fueran dedicadas a ti.


Toda persona tiene a otra en mente. 
Siempre. 
A lo mejor no siempre esa persona te corresponde.
Pero cuando te corresponde,
dime tú,
¿qué se siente?


Yo se lo que se siente cuando esas palabras son mentira.
Cuando se te clavan como puñales.
Cuando duelen más que un "adiós".

A veces una despedida no es tan mala.
Sinceramente, una despedida es mejor que una mentira.

Una mentira te destroza,
te anula,
te inutiliza como persona.

Por lo menos a mi.


Por eso las despedidas no me acaban de desagradar.
En si son bonitas.
Se muestra todo.
Todo sentimiento sale a la luz cuando la despedida es inminente,


En una despedida es cuando,
sinceramente,
se dice "te quiero".

Ese es el momento.
Nunca sabrás si volverás a ver a esa persona,
por eso, 
cada vez que te vayas de sus brazos,
cada vez que tus ojos no vean sus ojos,
cada vez que su presencia este lejos de ti, de tu alcance,
dilo,
"Te quiero".

No sabes si vas a tener otra oportunidad, 
por esa simple y sencilla razón dilo cada vez que te despidas de alguien.

Dilo.


Crearas bastantes sonrisas,
crearas muchas ilusiones,
crearas un buen sentimiento,

pero no mientas. En estas dos palabras no.

Nunca mientas en un te quiero.

Jamás.

Sencillamente, dilo a quien verdaderamente quieras,
suéltalo.


Te quiero.

jueves, 19 de marzo de 2015

Hadas con alas cortadas

Hubo un tiempo donde se hablaba de hadas.
Hadas preciosas y diminutas que vivían a las orillas de los ríos.
Hadas que te contaban historias fantásticas con las cuales te cautivaban antes de ir a dormir.
Soñabas con esos pequeños seres que con sus alas te cosquilleaban la cara y te embriagaban tus ojos.
Mirabas donde mirabas había hadas.

Llegó el día donde las hadas dejaron de volar en el río.
Donde el corriente de agua perdió su magia.
Donde los sueños de los niños rechazaban esos pequeños seres.
Llegó el día en que la gente le cortó las alas a las hadas creando así una simple persona más.


Al principio todos somos hadas. 
Todos somos pequeñas personas con grandes capacidades las cuales queremos exhibir.
Pero todo el mundo acaba madurando, y cuando eso pasa es cuando las tijeras cortan el fino tejido de las alas de una pequeña hada.

Todos acabamos siendo más y más gente en una sociedad que únicamente se basa en rumores, habladurías y estereotipos.
Hay excepciones, mirad a la gente destacada, mucha de esa gente aún son hadas.
Otros son hadas con alas de papel creadas para disimular, otros 
simplemente 
mienten, 
pero en el fondo aún existen las hadas.
Aún hay gente que con su don te inspira para llegar a poder tener alas otra vez.


Yo aún creo en las hadas.
 Aún creo que hay gente que puede volver a ser una de ellas.
Aún creo en la creatividad, la originalidad y el talento natural.
Aún creo que esos elementos anteriores tienen salida, que no son gastados en vano.
Yo aún creo en las hadas, y en que algún día todos tendremos la oportunidad de volver a serlo.


Algún día podremos volver.
Algún día nuestras alas surgirán de nuevo.
Algún día volverán 
las hadas con las alas cortadas
las cuales han sido suficientemente fuertes para crearse otras.

Y si tú
que lees esto
te ves capaz de volver a crearlas
hazlo.

No mires atrás 
ni pienses en el futuro.

Crea tus alas y hecha a volar.

Vuela por todos los que no podrán hacerlo.
Vuelve a ser un hada por todos los que no podrán serlo.

Disfruta por ellos.
Disfruta por ti, 
siempre,

por ti.

Ruptura



Ningú no t’obliga a odiar
l’ésser que estimes.
I tampoc no estàs obligat a estimar
l’ésser que odies.
En canvi, cada cop que estimes algú
estàs més a prop d’odiar-lo.


Joan Brossa.



miércoles, 18 de marzo de 2015

Mi verdadero yo.

Volviendo a leer mis escritos me encontré con "Una forma de querer".
Ojalá pudiera volver a ese tiempo. Volver a sentir lo que sentía en ese momento.
Pero ya no.
Cambie.
Pase de ser una persona tímida, cortada, imaginativa, cariñosa, una persona la cual se basaba en seguir lo que hacían los demás y ocultaba sus ideales y pensamientos para no destacar.
No me gustaba destacar.
Quería ser una más para que así, si se diera el caso, nadie se metiera conmigo usando un tema explicito.
Pero como ya he dicho, cambie.
Vencí la timidez.
Ya no soy tan cortada.
Me centro más en la realidad.
No me entrego ni confío tanto en la gente.
Sigo mi propio camino.
Muestro mis ideales, mis pensamientos.
Ahora quiero destacar.
Ahora nadie podrá meterse conmigo, antes tendrán que derribar mis muros, cosa que muy poca gente ha conseguido.
Muy poca gente ha visto mi verdadero yo que se oculta detrás de esos muros. Ese yo que está tras mi fachada, básicamente, para evitar daños innecesarios.
Y así es, me evito bastantes problemas siendo así.
Los pocos conflictos que están presentes son mis remordimientos. Remordimientos de mostrar mi verdadero yo a quien no debía.
Pero ahora mismo, en este instante, nadie me conoce.
Ahora me baso en una serie de frialdad e ignorancia que aleja todo lo malo de mi, tanto personas como pensamientos o acciones.
Soy más tranquila, o eso parece.
Soy más centrada, o eso parece.
Soy diferente, o eso parece.
Definitivamente todo se basa en apariencias.
¿Soy así realmente? No lo sé.
Espero que si.
Espero no ser una ilusión, una mera apariencia.
Espero que todo lo que he montado sea verdaderamente mi yo, y no sea, al fin y al cabo, otra fachada más creada por mi cabeza para defenderme.
Pero ahora piensa.
¿Tú como eres? ¿Tú quien eres?
¿Eres tal y como crees o solo eres una apariencia más?
A lo mejor también eres una ilusión, como muchos.
Cuenta me.
¿Eres verdaderamente tú?

martes, 17 de marzo de 2015

Un nada de muchos, un siempre presente y una pregunta que te come la mente.

Siento como si no fuese la primera opción de nadie.
 Siempre me he sentido así.
Un rechazo de la gente creó esta idea en mi y ahora, por mucho que las personas que me rodean me digan que si que soy importante para ellos, no se verlo del todo. Se que lo soy, se que les importo bastante, pero me duele que muchos sean mi todo y yo solo sea un nada.

Es eso, al fin y al cabo, todos somos un nada de muchos.

Siempre habrá alguien por delante de ti con quien la gente prefiera estar antes que tú, no preguntes el por qué, eso no se sabe, simplemente, es así.
Siempre habrá un superior.
Siempre habrá uno más.
Siempre habrá alguien que te superé.
Siempre habrá alguien que será mejor que tú.

Pero, aún todo eso,
¿has pensado alguna vez en que tú puedes ser ese uno de otra persona?
¿Has pensado en que alguien puede sentirse inferior por que tú eres superior a el?
¿Has pensado en que, al fin y al cabo, es todo una gran cadena?
Y esa cadena seguirá por lo largo del tiempo.

Y al final siempre habrá alguien que para el seas su todo y tu todo sea el.
Ese día podrás decir, sinceramente, que eres feliz.
O por lo menos,
ese día,
yo podré decir que soy
totalmente
feliz.

Una forma de querer.

Quieres a una persona, pero no puedes reconocerlo, básicamente por miedo, miedo al dolor, pero antes del dolor, viene la alegría.
Y la alegría paso, y el miedo vino. Ese miedo que se cierna en tu sombra, y que cuando no te diste cuenta, se liberó.
Yo si le quiero, mucho, pero por miedo se fue. Y las lágrimas caen. Solo el las puede parar. Pero el ya no esta, tanto soportó, que se cansó.
Solo pido verle, verle una vez más y abrazarlo, para siempre, sin que nada pase.
La culpa es mía, lo sé, soy imbécil, que le vamos a hacer, he hecho daño sin querer hacerlo.
Lo siento. No sirve de nada, lo sé, pero lo siento.
Puede que el sea la primera persona a la que quiero de verdad, y por imbécil esta persona se va a ir, pero le seguiré queriendo ya que es una pequeña parte de mí, la cual he soñado miles de veces en besarle, sin que nada nos interrumpiese. Pero eso no paso. Ni pasa. Ni pasará.
Todo termina a la vez que empieza, y no se le puede hacer más.
Por mucho que piense en la frase de "vive el presente y deja el futuro" es imposible. El mañana se me viene a la cabeza una y otra vez.
Miles y miles de ilusiones, que se van como el humo.

Un adiós,
y un lo siento.
Un te quiero, también, y
aunque no lo creas,
lo siento de verás,
este dolor me quema y nada lo puede parar.


Te quiero,
y no hay más.
Te quiero,
sin fin.
Te quiero,
aquí.
Te quiero,
a ti.